La escritura en espejo en niños y adultos

La escritura en espejo es un término se refiere a personas que escriben las letras o números (incluso palabras completas o párrafos enteros) cual si se reflejaran en un espejo. Aunque realmente existen muy pocas investigaciones científicas realizadas en este campo, este fenómeno es muy antiguo y suele ser más común en las personas zurdas y en las idiomas que se escriben de derecha a izquierda.

La escritura espejo en los niños

Un “problema” no poco frecuente entre los niños de 5 a 7 años es la escritura en espejo. No obstante, aunque muchos padres se alarman cuando ven que sus hijos tienen escritura en espejo (quizás porque la confunden con la dislexia), la realidad es que es un fenómeno normal en los pequeños que están comenzando a aprender a leer y escribir.

Los dos motivos por los que los niños escriben en espejo

  1. Problemas de lateralidad. En estas edades se pasa por un periodo crucial para establecer la lateralidad ya que es en este momento cuando los pequeños muestran una mayor preferencia por el uso de una mano u la otra. Sin embargo, en ocasiones los pequeños muestran una lateralidad cruzada o una lateralidad zurda. En este sentido vale aclarar que la dirección más natural que asumen los zurdos para escribir sería de derecha a izquierda (justo al contrario de las personas con lateralidad derecha y de nuestro sistema de escritura). Por ende, no es extraño que los pequeños deban pasar un periodo de entrenamiento antes de comprender esta dirección y asumirla en su escritura.

La mayoría de los niños pasan la fase de la escritura en espejo sin presentar mayores dificultades. Aunque obviamente, siempre es recomendable mantenerse atentos al posterior desarrollo de la lectura.

  1. Problemas de la percepción visual.Cuando el niño debe aprender a leer y escribir su sistema visual debe ser suficientemente maduro como para que perciba las simetrías entre letras y a la misma vez debe haber desarrollado un sistema básico de orientación espacial. De esta forma comprenderá las simetrías entre pares de letras particularmente complejos como por ejemplo “b-d” con cambios a la derecha y la izquierda o las letras “b-p” con cambios arriba y abajo.

A la edad de 5 o 6 años algunos niños tienen dificultades para percibir estas simetrías por lo que suelen girar las letras de forma aislada ya que no perciben adecuadamente las diferencias entre una y otra. No obstante, estos problemas normalmente deben haberse superado a la edad de siete años.

Así, si bien la escritura en espejo no se evidencia siempre en todos los niños ni de forma sistemática; puede afirmarse que es una fase normal por la que pasan algunos niños cuando aprenden a escribir pero con un poco de ayuda extra estos problemas se resuelven rápidamente.

¿La escritura en espejo es hereditaria?

Recientemente investigadores australianos han lanzado la hipótesis de que la escritura espejo podría ser una condición hereditaria. Estos psicólogos colocaron una fábula de Esopo en el periódico local y solicitaron que todos aquellos que fueran capaces de leerla en menos de un minuto les contactara. Obviamente, el texto estaba escrito en espejo.

Así encontraron a 10 adultos que presentaban escritura espejo y que eran capaces de leerla fluidamente. Lo curioso fue que los niños de estas personas también presentaban la escritura espejo y casi todos eran zurdos. Los investigadores hipotetizan que podría existir un gen que interviene en la organización de los centros del lenguaje en el cerebro que también sería el responsable de la escritura espejo. Una idea que no sería del todo descabellada ya que se ha comprobado en los casos de sinestesia pero lo cierto es que por el momento no es más que una hipótesis a comprobar.

La otra cara de la escritura en espejo

Aunque en los primeros años de la vida la escritura en espejo puede ser normal, cuando aparece en la adultez normalmente es un síntoma de una lesión cerebral en el hemisferio dominante. También se ha descrito este tipo de escritura en personas que padecen de esquizofrenia, personalidad múltiple, Alzheimer y Parkinson. De hecho, especialistas del Departamento de Neurología del Hospital de Beijing proponen que la aparición de la escritura en espejo en la tercera edad debe ser contemplada como un factor que predice un posterior deterioro cognitivo.

Sin embargo, también hay quienes han asociado la escritura espejo a una mayor inteligencia y creatividad. Probablemente esta conexión se ha realizado basándose en el caso de Leonardo Da Vinci quien realizaba todas sus anotaciones personales utilizando la escritura espejo de forma que estas fueran indescifrables para las otras personas. Eso sí, vale aclarar que Da Vinci era ambidiestro, una condición que se ha demostrado facilita aprender a escribir en espejo.

Particularmente no conozco ningún estudio científico reciente que demuestre las conexiones entre la escritura espejo y una inteligencia o creatividad superior a la norma pero se puede suponer que si alguien tiene la suficiente flexibilidad mental como para aprender este tipo de escritura, también podrá mostrar elevados niveles de creatividad.

Fuentes:

Mathewson, I. (2007) Does a mutated X-linked dominant transcriptional repressor gene explain mirror writing ability and synaesthesia?Medical Hypotheses; 69(2): 368-371.

Torres, L.; Ballón, N. & Mori, N. (2003) Escritura en espejo secundaria a infarto parieto-occipital izquierdo. Revista de Neurología; 37: 1112-1113

Akhutina, A. (2002) Diagnóstico y evaluación de la escritura. Revista Española de Neuropsicología; 4(2-3): 236-261.

Wang, X.; Cai, X. & Chen, H. (1998) Mirror writing in the elderly. Chin Med Journal; 111(7):641-3.

Visitado em 14/05/2020

La escritura en los niños zurdos

Si el ámbito de la escritura es especialmente complicado para los más pequeños, este hecho se acrecienta en los niños zurdos. La persona zurda debe adaptarse a las normas de escribir de izquierda a derecha, que son contrarias a lo que a él le sale de forma natural. Además, debe adaptarse a su nueva postura forzada para poder escribir, en forma de gancho, con la muñeca doblada y cogiendo el bolígrafo o el lápiz en forma de pinza. Es la manera de poder ver que está escribiendo.

Por lo tanto, lo primero es enseñar al niño a coger bien el lápiz o el bolígrafo, con el pulgar y el índice. Después facilitar la posición del papel para que no tuerza la mano. Se recomiendan libretas con espirales a la derecha o en el lado superior o folios sueltos. Además, es importante utilizar un bolígrafo de tinta de gel, que se deslice suavemente, y de secado rápido.

¿Por qué algunos niños usan la mano derecha y otros la izquierda?

Los estudios y las hipótesis sugieren diversos motivos:

  • genética
  • alto nivel de testosterona
  • cultura
  • desarrollo geográfico
  • estrés de nacimiento
  • incapacidad temporal de larga duración de la mano derecha
  • teoría de la evolución de la asimetría

Principales problemas de un niño zurdo

La escritura convencional está desarrollada exclusivamente para las personas diestras. Escribimos a mano de izquierda a derecha. Dejamos libre la escritura a medida que escribimos. En un zurdo, todo este proceso es mucho más complicado. Su mano izquierda cubre todo el texto escrito impidiéndole ver la escritura en toda su perspectiva y ensuciando lo que ha escrito.

En muchos casos los niños zurdos invierten las letras o escriben en espejo, es decir, escriben las letras y palabras en el correcto orden, pero en la dirección contraria y con las letras orientadas al revés. Por este motivo se relaciona la condición de ser zurdo con la dislexia.

¿Son los niños zurdos más inteligentes?

No es que sean más inteligentes, sino que tienen una capacidad de adaptación mayor; se realizan más conexiones neuronales. Su estructura cerebral y su lateralidad funcionan mejor cuando se les permite usar la mano izquierda. Por eso, lo más importante es no obligarles a usar la mano derecha, no hay que convertirlos en diestros.

Cómo ayudar a los niños zurdos

Lo primero de todo es no tratar de convertirles en diestros, cada uno aprende a escribir a su manera. Lo segundo a tener en cuenta es paciencia por parte de los padres o los profesores. Debemos ponernos en su lugar para llegar a entender la complejidad de ser zurdo en un mundo de diestros. Un tercer punto importante es respetar su lateralidad y ayudarles a desarrollarse como personas.

El momento más importante es cuando se enseña a escribir a un zurdo. En la mayoría de los casos, un niño zurdo empieza escribiendo correctamente, pero en espejo. La manera de ayudarles y hacerles comprender que no hay nada malo o equivocado en su manera de escribir es:

  • No castigándolo por lo que lo hace
  • Retroalimentándolo positivamente
  • Explicándole que su manera de escribir es correcta, aunque no habitual

Visitado em 16/04/2020

Educar a un niño zurdo ó que se sospecha lo es

Los padres y los profesores del niño zurdo pueden colaborar en gran medida para que le sea mas fácil desenvolverse en un mundo pensado y diseñado para diestros.

 

La mano izquierda atada a la silla era el “pedagógico” sistema que se utilizaba antiguamente en las escuelas para evitar que los zurdos no escribieran con su mano hábil. Hoy en día la lateralidad está aceptada como algo normal y no un signo de torpeza.

 

Christine Urias

 

Los zurdos suman el 10% de la población y ven el mundo desde otra posición. Actividades que para los niños diestros no suponen un esfuerzo especial como cortar siguiendo una línea de puntos o aprender a escribir, tienen un grado de dificultad añadida para los zurdos. Estos pequeños problemas cotidianos pueden generar frustración, ansiedad o incluso falta de confianza en los niños, cuando por su edad no son capaces de reconocer la verdadera causa de su torpeza. Por eso, el niño zurdo necesita ante todo tolerancia y paciencia por parte de sus padres y profesores, no basta con dejar que se la arregle solo con su mano izquierda, hay que enseñarle a desenvolverse como zurdo.

 

Durante los dos o tres primeros años de vida muchos niños son ambidiestros, y es normal que en actividades cotidianas usen ambas manos indistintamente. Otros, en cambio, manifiestan desde muy pequeños su preferencia lateral. En general, se puede decir que la lateralización aparece entre los 3 y los 6 años. Durante los dos o tres primeros años de vida muchos niños son ambidiestros.

 

La manera más sencilla de comprobar si un niño es zurdo o diestro es dedicando tiempo a observar como evoluciona su preferencia manual, viendo qué mano, pie u ojo utiliza cuando realiza de forma espontánea acciones como agarrar la mamadera ó el chupete, pintar con los dedos, mirar por un calidoscopio o por otro objeto, limpiar una superficie con un trapo, cepillarse los dientes, peinarse, llevar un vaso lleno de agua, saltar sobre un pie… etc.

 

Consejos para educar a un niño zurdo

 

No obligar a cambiar la mano. Si el niño zurdo es obligado a utilizar la mano derecha, implica que use la mano más débil y menos hábil para realizar sus tareas, esto lo hará torpe, inefectivo y lo agotará innecesariamente haciendo que el aprendizaje sea más dificultoso y frustrante.

“Forzar la lateralidad de una persona conlleva muchos problemas”, así lo apunta Jane M. Healey, neuropsicóloga infantil y autora del libro El niño zurdo quién también agrega, “Cambiar las preferencias laterales del niño puede conllevar desventajas, como dificultades para distinguir la derecha de la izquierda, trastornos en la escritura, dislexia e incluso tartamudez”.

 

Guiarles como un espejo

 

Si la madre o el padre es diestro, la mejor manera de ayudar a un niño a aprender a realizar actividades sencillas, como abrocharse los cordones de los zapatos, o utilizar un tenedor, es sentarse frente a él e ir guiándolo como si fuera la imagen ante un espejo, de este modo podrá imitarlo con más facilidad.

 

Trabajar en clase

 

Los maestros deben de informarse desde un principio si hay niños zurdos en el grupo, prestarles atención y procurar que usen las herramientas adecuadas.

Sentarlos al lado izquierdo de los pupitres dobles o junto a otro niño zurdo para evitar que su codo choque con el del compañero diestro.

Sentarlos al lado derecho de la clase en relación a la pizarra, con el fin de que vean la escritura del maestro desde el mismo ángulo que ellos miran su escritura sobre el papel.

Colocar el papel o cartulina en el lado izquierdo de la mesa de trabajo e inclinarlo hacia la derecha.

Ubicarse al lado izquierdo del niño para darle las instrucciones.

Enseñarles a tomar el lápiz en la misma forma que lo hacen los diestros con el fin de evitar que adopten la posición de la mano “en gancho”, típica de los niños zurdos.

 

Herramientas para niños zurdos

 

Para un niño zurdo trabajar con una herramienta para diestros causará frustración por la incomodidad que esto supone. Hoy en día existen algunas herramientas que se han hecho especialmente para la mano izquierda que facilitan a los zurdos su actividad cotidiana.

 

Tijeras: tienen los filos invertidos, de tal manera que el izquierdo queda siempre por encima del derecho. De esta forma, se facilita la tarea de cortar en línea recta.

 

Sacapuntas: tiene la cuchilla al revés. El lápiz se toma con la mano izquierda y gira en el sentido natural del zurdo, contrario a las agujas del reloj ó antihorario.

 

Lapiceras y lápices: con grip para prevenir callosidades, hacer menos presión, evitar que resbalen los dedos y no tachar lo escrito con la mano

 

Reglas: con la numeración de derecha a izquierda para no tapar la lectura de los números con la mano.

 

Agendas y cuadernos: el espiral está a la izquierda y se puede abrir al revés. Permite, además de facilitar la escritura sin tropezar con el espiral, corregir la postura del cuaderno y la de la mano al escribir (algunos niños zurdos tienden a escribir con la mano torcida hacia dentro).

 

Libros para colorear: se abre al revés y tiene dibujos con referencias al niño zurdo.

 

Teclado de computadoras: con la calculadora a la izquierda. fonte

 

Visitado em 20/04/08

 

Lateralidad e dominancia cerebral

La mayoría de los animales prefieren utilizar un lado del cuerpo más que el otro. Son preferencias individuales que sólo en los seres humanos se han convertido en una preferencia de especie. ¡Bueno, en los humanos y en los cuervos de Nueva Caledonia, que también muestran una predilección por el uso preponderante de su lado derecho! Esta lateralidad funcional, relacionada con la dominancia hemisférica cerebral, abre nuevas vías para comprender el mundo de los zurdos, la especialización hemisférica cerebral y el origen y funcionamiento de algunas actividades mentales superiores, como la memoria o el lenguaje humano.

El cuervo de Nueva Caledonia es un pájaro con fama de listo. Desde hace más de una década se le ha visto servirse de ramitas y de hojas para extraer insectos y larvas de las grietas de los troncos. En el último par de años se sospechaba que tan astuto animal era capaz incluso de fabricar tales herramientas para ese propósito concreto.

El tema es serio. Una cosa es aprovechar materiales encontrados por ahí para utilizarlos en una acción precisa (estrategia que ponen en práctica muchos animales) y otra muy distinta es construir expresamente utensilios para beneficiarse de su uso. Si se podía comprobar que esto era así, no habría duda de que el pájaro neocaledoniano vería incrementar algunos puntos su ya alto cociente de inteligencia.

Pues bien, tres psicólogos animales de la Universidad de Auckland, en Nueva Zelanda, comandados por Gavin Hunt , que lleva ya quince años estudiando la conducta de los córvidos, publicaban un interesante estudio el pasado mes de diciembre (“Nature”; 13 de diciembre de 2001). En él no sólo confirmaban la naturaleza constructiva de herramientas aguzadas por parte del cuervo de Nueva Caledonia sino también el hecho sorprendente de que este animal exhibe una marcada lateralidad en la realización de tales utensilios. Para los autores de este trabajo, se trata de “la primera demostración de lateralidad en habilidades manipuladoras que muestra una especie, además del ser humano”.

¿Cómo ha sido posible detectar en el cuervo de Nueva Caledonia (“Corvus moneduloides”) el predominio de una mitad del cuerpo sobre la otra durante la realización de utensilios? Pues observando atentamente cómo el ave realiza tan provechosa tarea. El cuervo “talla” sus herramientas utilizando como materia prima las hojas del pándano (“Pandanus utilis” u otras especies de este mismo género). Este árbol presenta puñados apretados de hojas largas y estrechas, glaucas y recias, con espinas en los márgenes y en el nervio central del envés. El pájaro recorta con el pico un pedazo puntiagudo de hoja de unos 18,5 cm de largo y algo menos de 1 cm de ancho.

En su trabajo sigue una secuencia precisa de acciones, ya que empieza siempre por el extremo aguzado de la herramienta, y en la mayoría de las ocasiones, a partir del margen izquierdo de la hoja, que recorta con el lado derecho del pico, guiándose con el ojo derecho. Se ha comprobado que la hoja se corta longitudinalmente con igual facilidad partiendo del margen izquierdo o derecho, y “no hemos podido observar razón alguna que explique esta preferencia por trabajar de izquierda a derecha”, asegura Hunt después efectuar con su equipo más de 3.700 inspecciones en diecinueve puntos de observación repartidos por toda Grande Terre, la mayor de las islas de Nueva Caledonia .

En cualquier caso, las herramientas fabricadas por los cuervos eran muy parecidas entre sí y sus características no estaban determinadas por el material utilizado sino que implicaban un “programa neural” establecido. Por eso, “la lateralidad en los cuervos puede reflejar la complejidad de la realización secuencial de herramientas y una especialización del sistema ojo derecho-hemisferio izquierdo en la ejecución de acciones secuenciales no espaciales”, condensan los investigadores.

 

Loros zurdos, ballenas diestras y bebés chimpancés

Son muchos los animales con una mitad del cuerpo predominante sobre la otra. En las aves, por ejemplo, muchos loros y cacatúas usan preferentemente la pata izquierda para sostener el alimento o para llevárselo a la boca. En cambio, las ballenas jorobadas tienen preferencia por su lado derecho, y así lo manifiestan cuando capturan a sus presas o cuando dan coletazos sobre la superficie del agua. Perros, gatos y caballos también muestran una preferencia por uno u otro lado del cuerpo.

Con los chimpancés se observa una circunstancia curiosa, ya que aproximadamente la mitad de la población presenta preferencia por una mano u otra en su medio natural, mientras que en cautividad la mayoría de los individuos se decanta por la mano derecha. Para la antropóloga biológica Martha Holder, de la Universidad de Indiana en Bloomington, “la reclusión de animales en condiciones ambientales y sociales artificiales favorece los cambios conductuales”. Esta científica ha estudiado el uso de la mano predominante en el desempeño de distintas tareas manipulativas en grupos de gorilas de la montaña y chimpancés, así como en monos colobo rojo, monos de cola roja y monos mangabey de mejilla gris.

Entre sus conclusiones se afirma que si bien la mayoría de individuos prefiere a menudo el uso de una u otra mano en la realización de tareas operativas, “no he encontrado pruebas convincentes de preferencia o dominancia de una mano a nivel de especie, como se advierte en los humanos”.

Con ánimo de aportar otros datos sobre el predominio de una u otra mano, más allá de los condicionantes de carácter ambiental, los primatólogos Bill Hopkins y Jeremy Dahl, del Yerkes Regional Primate Research Center, en Atlanta, consideran que entre los chimpancés, los factores genéticos (aún indeterminados) y el orden de nacimiento tienen una gran influencia en la establecimiento de la mano que prefieren utilizar en la ejecución de determinadas tareas.

En un estudio (“Psychological Science”; julio de 2001), estos investigadores examinaron a 134 parejas madre-bebé chimpancé, que distribuyeron en dos grupos según el orden de nacimiento del bebé. Así pudieron comprobar que los bebés primogénitos o tardíos presentan muchas más probabilidades de ser zurdos que los bebés intermedios, debido a “ciertos factores biológicos muy potentes involucrados en la configuración de la organización cerebral, que de alguna manera ocasiona la zurdera o predominio de la mano izquierda”, manifiestan los investigadores, que sostienen que entre los chimpancés los diestros doblan en número a los zurdos (en el ser humano esta proporción se sitúa en torno al 10%, como se comenta más adelante).

Estos investigadores esperan ahora iniciar estudios hormonales en chimpancés embarazadas y realizar análisis genéticos amplios, ya que sospechan que la predominancia de una u otra mano posee una fuerte base genética.

 

Genes huidizos y ecografías bajo sospecha

También en humanos es mucho más frecuente que un niño sea zurdo si uno o ambos de sus progenitores lo son. Se estima que el 46% de la descendencia de una pareja zurda también preferirá el uso de la izquierda, mientras que sólo el 4% de la descendencia de una pareja diestra presentará un predominio de uso de la izquierda.

Las madres zurdas tienen más descendencia zurda que los padres zurdos; así, el 64% de niños con madres zurdas y el 17% de niños de padres zurdos prefieren el uso de la mano izquierda, según un estudio de Michael Harkins (“Developmental Psychobiology”; setiembre de 1988).

Porcentualmente, hay más hombres zurdos que mujeres y en los países anglosajones hay más zurdos que en los países mediterráneos (tradicionalmente más restrictivos con la zurdera). Aunque se determina que el 10% de la población es zurda (otros elevan este porcentaje hasta el 15%), se dice que sólo el 65% de la población son diestros verdaderos, dado que son bastante frecuentes los casos de lateralidad cruzada, manifestada con el predomino mano derecha-pie izquierdo o viceversa.

Muchos de estos datos hacen pensar que la zurdera sea una mera cuestión de genes. En 1996, el genetista Amar Klar sugirió que un único gen hacía que una persona fuera diestra. Klar aseguraba que el 80% de la población expresaba este gen y los que no lo hacían tenían las mismas posibilidades de ser diestros o zurdos. Por el momento este gen huidizo no ha sido aún identificado, aunque muchos expertos no creen que el predominio de una mano sobre la otra sea una cuestión “tan simple”.

En otras ocasiones, además de los genes, las investigaciones para desentrañar las causas de la zurdera se han centrado en la edad de la madre (las madres de entre 30 y 35 años tienen un 25% más de probabilidades de tener descendencia zurda), las condiciones ambientales uterinas durante el embarazo (altos niveles de testosterona favorecerían la preferencia de la mano izquierda en el niño) o de las circunstancias perinatales (nacimiento pretérmino o un bajo peso al nacer), que se creían que incitaban la preeminencia de una mano sobre la otra. En muchos casos, a pesar de la aparente ingeniosidad de algunas hipótesis, no existen pruebas convincentes que permitan realizar una afirmación contundente.

No obstante, en estos últimos tiempos, se habla insistentemente de la posible influencia de las pruebas ultrasónicas (ecografías) como causa determinante de la zurdera. En un estudio reciente (“Epidemiology”; noviembre de 2001), Helle Kieler , del Instituto Karolinska, en Suecia, ha establecido que las mujeres embarazadas que se someten a dos pruebas ultrasónicas (después de las 17 y de las 37 semanas), tienen el 32% más de probabilidades de tener varones zurdos que las embarazadas que no se efectúan tales pruebas.

Parece ser que las técnicas ultrasónicas “alteran de alguna manera el desarrollo normal del cerebro” masculino, “posiblemente -apunta Kieler- debido al fenómeno de la cavitación , que afectaría la migración neuronal en los primeros estadios del desarrollo”. Tan contundente aseveración no es compartida por los expertos, que no aceptan que los ultrasonidos pueden alterar tan selectivamente el cerebro humano.

Este estudio sueco es metodológicamente correcto, pero quizá no ha tenido en cuenta posibles influencias ambientales postnatales o ha pasado por alto otras condiciones de la madre gestante. Y lo que a todas luces parece es considerar la zurdera como un marcador del desarrollo anormal del cerebro masculino, ya que la realidad invalida por completo una suposición tan vacua. Kieler ha recordado que en un estudio suyo anterior no se observó que los ultrasonidos afectaran el predominio de una u otra mano en niñas, cuyo desarrollo cerebral es más rápido.

Pero de todo es posible sacar alguna enseñanza. Estudios de esta índole, por controvertidos que sean, quizás sirvan para alertar sobre la remota “nocividad” de unas “técnicas inocuas” para casi todos. Así, como medida de precaución, algunos expertos sugieren que deberían evitarse las ecografías rutinarias o realizadas como meros recuerdos, ya que esta prueba diagnóstica debe efectuarse siempre bajo un estricto criterio médico con los fines exclusivos de determinar el estado general de salud del feto y la buena marcha del embarazo.

 

El milagro de la vida y la lateralidad

Genes inexpresados, baños fetales de testosterona e incluso ecografías trastocadoras… Todo parece indicar que los zurdos viven de milagro, inmersos en un turbio pasado y aquejados por todo tipo de desgracias. Si bien las cosas han cambiado mucho en las últimas décadas, a los zurdos aún se les imputan desde trastornos de aprendizaje, bajo rendimiento académico y dificultades con la lectura y el cálculo hasta un mayor índice de enfermedades respiratorias, gastrointestinales e inmunológicas, sin olvidar una mayor torpeza manual, la desorientación espacial y un riesgo triplicado de convertirse en alcohólicos, entre otras lindezas. Sin embargo, la mayoría de estos “trastornos” son más infundados que reales y nunca se han podido demostrar en estudios epidemiológicos serios.

Otra cosa son los zurdos contrariados (zurdos obligados a actuar y a comportarse como diestros), en quienes se puede observar algunas vacilaciones en el desarrollo psicomotor y ciertos problemas de adaptación, compartidos en ocasiones con personas ambidiestras o con aquellas que presentan una lateralidad mal definida. Así, pues, ni enfermedad ni trastorno ni dolencia ni tan siquiera un mal hábito que haya que remediar, la zurdera es “simplemente” la consecuencia de una determinada dominancia cerebral.

El ser humano nace con una organización cerebral establecida y pretender cambiar el predominio de una mano sobre la otra sólo acaba aportando confusión e inseguridad. El niño debe desarrollar su lateralidad espontáneamente.

Hacia los 3 años ya muestra una mano preferente, aunque suela probar ambas manos en numerosas ocasiones. A tan corta edad, la mayoría de los niños son ambidiestros. Hacia los 4 años se establece la preferencia de una mitad del cuerpo sobre la otra. Y hacia los 7 años, esta lateralidad se aposenta y el niño opta por una mano para escribir, un ojo y un oído prioritarios y una pierna y un pie para jugar al fútbol. En numerosos casos, inicialmente, se observa una lateralidad cruzada, y un niño diestro puede darle al balón con la pierna izquierda o una niña zurda puede ser diestra de ojo o de oído.

 

Cerebro, hemisferios y dominios cerebrales

El cerebro humano que es un órgano doble, formado por dos hemisferios que mantienen un diálogo constante y realizan un trabajo conjunto. La comunicación interhemisférica se efectúa básicamente a través del cuerpo calloso, un haz de unos 200 millones de fibras tendido entre ambos hemisferios.

Aunque son aparentemente similares, ambos hemisferios funcionan de forma distinta. Normalmente, un hemisferio domina sobre el otro. En los diestros, el hemisferio dominante es el izquierdo, que rige los movimientos del lado derecho del cuerpo, mientras que los zurdos se ven dominados por su hemisferio derecho, que rige el lado izquierdo del cuerpo.

Cada hemisferio presenta unas especializaciones funcionales concretas, ya que algunos de los mecanismos neurales conocidos se encuentran situados primordialmente en uno de los dos hemisferios. Así, el hemisferio izquierdo ejecuta preferentemente las funciones lógicas o matemáticas, el lenguaje o la escritura; mientras que el hemisferio derecho comanda predominantemente las funciones emocionales y creativas.

Es debido a esta especialización funcional hemisférica por la que los zurdos son considerados más sensibles e imaginativos, aunque también más torpes y menos locuaces que los diestros. Como contrapartida, se atribuye a los zurdos un cuerpo calloso más consistente, grueso y fibroso, gracias la cual la comunicación entre ambos hemisferios cerebrales se realizaría con mayor precisión y celeridad.

Pero no es imprescindible ser zurdo para poseer una buena interconexión hemisférica y un cuerpo calloso como dios manda. Es preciso, eso sí, tener parientes que sí lo sean. En personas zurdas o en diestros emparentados próximamente con zurdos (padre o hermano), al ser mayor el cuerpo calloso, los hemisferios interaccionan más activamente, según se desprende de un estudio (“Neuropsychology”; octubre de 2001) de Stephen Christman y Ruth Proppper, de la Universidad de Toledo, en Ohio.

Estos investigadores determinaron que una robusta interconexión cerebral otorgaba una mejor memoria episódica (recuerdo de experiencias junto con sus relaciones espacio-temporales) que los diestros sin parientes zurdos, aunque una peor memoria semántica (recuerdo del significado de las palabras o de datos descontextualizados).

Se sospecha que la información tiende a almacenarse en el hemisferio izquierdo, mientras que el contexto espacio-temporal lo hace en el derecho, por lo que una conexión interhemisférica eficaz ofrecería una mayor capacidad para evocar los recuerdos en su contexto temporal y espacial. Por su parte, la memoria semántica parece contentarse con un solo hemisferio para su funcionamiento, por lo que una buena interconexión no tendría tanta relevancia.

 

Zurdos con lenguaje bilateral

La relación entre el uso preferente de una mano y la lateralización de funciones cerebrales es un tema apasionante que viene de antiguo, concretamente de mediados del siglo XIX, momento en que el neurocirujano francés Paul Broca identificara una zona en la tercera circunvolución frontal del hemisferio izquierdo, a la que atribuyó la “residencia” del lenguaje articulado, zona que fue llamada posteriormente área de Broca.

Este científico también fue uno de los primeros en relacionar la lateralización del lenguaje con el uso preferente de una mano y tuvo la genialidad de precisar, a diferencia de otros científicos más burdos, la relación entre el uso de una mano particular y la lateralización del lenguaje con el desarrollo precoz del hemisferio izquierdo.

Estudios muy posteriores han señalado que la gran mayoría de las personas diestras muestran una lateralización izquierda del lenguaje. Sorprendentemente, en los zurdos acontece casi exactamente lo mismo, ya que gran parte de las personas zurdas o ambidiestras presentan una lateralización izquierda del lenguaje, si bien un porcentaje notorio de zurdos posee una lateralización derecha o una lateralización indistinta del lenguaje.

Con todo, quizás para complicar aún más las cosas, algunas funciones del lenguaje, como su contenido emocional, activan áreas especializadas del hemisferio derecho en personas con el área del lenguaje propiamente en el hemisferio izquierdo.

Por lo visto, en neurociencia, las relaciones claras y directas no se prodigan en exceso y las cosas son siempre algo más complejas de lo que se había temido en un principio. Por este motivo, cualquier ayuda, por extraña que pueda parecer, es bienvenida. Incluso si procede de una especie aparentemente tan alejada del ser humano como es el cuervo de Nueva Caledonia…

Así, se ha propuesto que la preferencia por la mano derecha del ser humano puede ser una consecuencia de la evolución del lenguaje, cuya área se encuentra predominantemente -como acabamos de ver- en el hemisferio izquierdo del cerebro. Sin embargo, los “inocentes” trabajos de Gavin Hunt y sus colaboradores con los cuervos neocaledonianos se decantan por la posibilidad de que la lateralización mostrada por una especie sea más bien una adaptación para la programación neural eficiente de un procesamiento secuencial complejo, del que tanto el lenguaje y la preferencia de la mano derecha en los seres humanos como la realización de herramientas en los córvidos parecen constituir ejemplos equivalentes.

 

fonte http://www.cienciadigital.net/febrero2002/frame_zurdos.html

Visitado em 16/06/07

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para distinguir derecha e izquierda

La lateralidad significa el predominio de una mano o un pie sobre otro. A la edad de 4 ó 5 años se define su lateralidad. ¿Sabes cómo favorecer su desarrollo?

Es fácil si lo hacemos de una manera divertida a través del juego. A los peques les encanta pintarse la cara como los indios o los payasos y es una actividad perfecta que les ayudará a diferenciar entre la derecha y la izquierda. ¡Sólo hace falta un poquito de imaginación!

Existen niños diestros y niños zurdos, es decir, niños que utilizan principalmente la mano derecha para escribir, cortar, comer, pintar, etc., y otros que se defienden mejor con la izquierda. Lo mismo que ocurre con las manos, sucede con otras partes del cuerpo: los pies, los oídos, los ojos. Siempre prevalecerá uno sobre otro.

Puede ocurrir que un niño sea diestro con la mano (lateralidad derecha) y su pie predominante sea el izquierdo. A esto último se le llama lateralidad cruzada. Son comportamientos que podemos observar… ¡Haciendo el indio!

La lateralidad no queda definida hasta la edad de 4 ó 5 años. Sin embargo, hay que favorecer su madurez con distintos ejercicios y observar cómo se desenvuelven los pequeños con las dos manos.

Una actividad que potencia la lateralidad es la de pintarse la cara. ¡A los niños les encanta todo lo que sea pringarse y mojar sus manitas en botes de pintura! En primer lugar, el niño debe situarse frente a un espejo para que distinga el lado de la cara que se maquilla.

Además, hay que tener presente que toda actividad realizada con los chavales debe ambientarse adecuadamente. ¿Cómo? Con imaginación. Con ello conseguimos crear la motivación necesaria para que el niño se introduzca en el juego con naturalidad y muchas ganas de pasárselo bien. Así, podemos empezar contándoles una historia que despierte su curiosidad:

“Durante más de 10.000 años y en todo el mundo, la gente ha decorado su cuerpo con pinturas de muchos colores. Los artistas del teatro, las princesas y las reinas de todos los tiempos, los indios de América, las bailarinas japonesas llamadas Geisas, los payasos del circo, los hombres primitivos… ¡Es una costumbre mágica y sorprendente! Por ejemplo, antes de ir a la guerra, algunos indios norteamericanos se pintaban de rojo el contorno de los ojos y las orejas para tener buena suerte en sus luchas y asustar al enemigo… ”

Les damos pinturas especiales de maquillaje y… ¡A meter los dedos! Los papás son los jefes de la tribu. Así que vosotros daréis las órdenes a los guerreros:

 

– Ahora nos pintamos la ceja derecha de color rojo.

– Ahora la ceja izquierda de amarillo.

– Hacemos un círculo en la mejilla derecha.

– Nos pintamos el ojo izquierdo de azul… etc.

 

Sólo son algunos ejemplos. Se pueden inventar infinidad de leyendas fantásticas. Sin darse cuenta, el niño aprenderá a distinguir derecha de izquierda. Desarrollará su lateralidad y pasará un rato muy divertido que seguro habrá que repetir. ¡Paciencia, papás!

 

Marimar Cariñena Lozano

fonte

 

Las diferencias psicológicas y cerebrales entre zurdos y diestros

¿Por qué algunas personas son diestras y otras son zurdas?

por Bertrand Regader
Grandes personajes históricos como Napoleón, Albert Einstein, Leonardo Da Vinci, Charlot o Mozart tenían una característica en común (además, obviamente, de su popularidad): todos ellos eran zurdos. En la actualidad, también coincidimos con varias celebridades y personajes ilustres que usaban la mano izquierda para escribir, como el fallecido Hugo Chávez, o cuatro de los siete últimos presidentes de los Estados Unidos, incluido Barack Obama.

La ciencia investiga las peculiaridades de zurdos y diestros

Todos eran zurdos. A juzgar por esta introducción, cabría pensar que la historia nos ha dejado grandes personalidades zurdos. ¿Tal vez más capacitados para gobernar países? ¿ Con mejores dotes artísticos y creativos? La ciencia, desde hace décadas, investiga acerca de la incidencia de esta particularidad.

Aproximadamente, se suele decir que un 90% de la población es diestra, esto es, usa la mano derecha y el pie derecho prioritariamente. Un porcentaje mucho menor, un 10%, son zurdos. Las investigaciones al respecto de esta cuestión son algo confusas, pero en este artículo voy a intentar explicar cuáles son las principales diferencias en la salud, el cerebro y el psiquismo de los individuos según sean zurdos o diestros.

Zurdos o diestros: ¿cuál es la causa de esta característica?

Según reconocen los expertos en neurociencias, no existe ninguna evidencia definitiva ni ningún marcador neurobiológico contrastado que cause que una persona sea zurda o diestra. Sin embargo, sí coinciden en señalar que, en la etapa fetal, los humanos ya empezamos a desarrollar una preferencia sobre una mano o la otra. Otras teorías señalan que, durante las ecografías que se realizan a las embarazadas, puede distinguirse si un bebé será diestro o zurdo observando qué mano que tiene más cerca de la boca la mayor parte del tiempo.

El 10% de la población mundial usa preferentemente la mano izquierda

Aunque la ciencia todavía desconoce con exactitud muchas cuestiones acerca de los zurdos y los diestros, sí que ha podido arrojar varios datos de interés. Como antes he comentado, se calcula que el porcentaje de personas zurdas en el mundo ronda el 10%, aunque también es cierto que existen individuos que no serían “diestros naturales”, sino que habrían nacido zurdos pero habrían sido corregidos para usar la mano derecha.

Y es que, de hecho, hasta hace pocas décadas muchas personas eran obligadas, con todo tipo de métodos, a usar la mano derecha en vez de la izquierda para escribir. Fue una práctica habitual durante el inicio del franquismo español.

La desgracia histórica de las personas zurdas

No es el único atropello histórico que han sufrido los zurdos. Las personas con esta particularidad han sido especialmente repudiadas en distintas épocas, bajo el estigma de estar poseídas por el demonio, o por falsos estereotipos que los tachaban de delincuentes y maleantes.

No es de extrañar, pues, que esta persecución hacia los zurdos culminara en ciertos  métodos digamos  “pedagógicos” para corregir esta supuesta desviación. Muchos ancianos zurdos en España recuerdan con pesar cómo fueron presionados y obligados a escribir con la mano derecha en su etapa escolar, reconvertidos a diestros aun en contra de su naturaleza.

Estudios científicos

Varias investigaciones han intentado explicar por qué algunas personas son zurdas y otras diestras, y sus diferencias cerebrales, biológicas y psicológicas.

Los diestros son “más diestros”

Entrando en materia científica, cabe destacar que, según un estudio realizado en la Universidad de Ontario, “los diestros son más diestros comparados con los zurdos, que tienden más a ser ambidiestros; a ejecutar con más habilidad ambas manos”.  En otras palabras, los investigadores aseguran que las personas que usan preferentemente la mano izquierda son mucho más hábiles con la derecha que los diestros respecto a la mano izquierda.

Esto podría explicarse porque las personas zurdas se han visto obligadas, desde corta edad, a manejar utensilios y herramientas diseñados para diestros, con lo cual acaban desarrollando una mayor capacidad para controlar su “mano mala”.

Los zurdos viven menos años, en promedio

Uno de los aspectos sobre los que la ciencia más ha profundizado es sobre la longevidad de los zurdos y los diestros. Y es que, según se ha demostrado, los zurdos tienden a vivir unos nueve años menos de promedio que los diestros. Pero, ¿por qué ocurre esto? Existen varias hipótesis que intentan explicar esta diferencia.

Una de las más extendidas reza que es posible que los zurdos sean más propensos a sufrir algunas alteraciones mínimas durante su desarrollo, cosa que les haría más proclives a sufrir ciertas enfermedades.

La genética entra en juego

Sí, parece que ya hay datos que apuntan a que la preferencia por una u otra mano podría tener un origen genético. Concretamente, esto es lo que descubrió un grupo de investigadores de la Universidad de Oxford, cuando aislaron una variable genética que se relaciona con el hecho de preferir usar la mano izquierda. Esta variante, de nombre LRRTM1, es también un predictor de la esquizofrenia. Es decir, que las personas que poseen esta variable genética tienen más riesgo de padecer esta enfermedad neurológica.

De todos modos, la relación entre poseer esta variación genética con padecer esquizofrenia solo ha sido correlacionada de forma leve; se desconoce exactamente qué papel juega este gen en la multitud de características y propensiones que desarrollará el individuo durante su vida. De hecho, el grado de correlación entre la zurdera y poseer dicho gen todavía sigue estudiándose.

La lateralidad cruzada y las diferencias cerebrales

Las diferencias entre el cerebro de zurdos y diestros contribuyen a profundizar en las pocas respuestas y muchas incógnitas sobre la lateralidad de los seres humanos. Como ya hemos explicado en anteriores artículos de Psicología y Mente, nuestro cerebro consta de dos hemisferios, derecho e izquierdo, y aunque el cerebro opera globalmente, cada uno de estos hemisferios está especializado en ciertas funciones.

Se suele decir, aunque es una simplificación un tanto acientífica, que el lado izquierdo del cerebro se encarga de procesar la información numérica y lógica, mientras que el hemisferio derecho está más vinculado a la creatividad y a la forma en que sentimos y nos emocionamos. Y a todo esto, ¿qué ocurre con la escritura? En más del 80% de la población, la escritura está más vinculada a la actividad en el hemisferio izquierdo, que a su vez rige nuestro lado derecho (sí, aunque suene contraintuitivo). Estas personas, por tanto, son diestras. En el caso de los zurdos, la cosa se complica un poco, puesto que la actividad relacionada con la escritura está más uniformemente repartida entre ambos hemisferios.

Será necesario seguir investigando en torno a esta cuestión para seguir aportando datos interesantes sobre las causas de la lateralidad y las diferencias entre zurdos y diestros. De momento, nos quedamos con más preguntas que certezas.

Fonte https://psicologiaymente.com/psicologia/diferencias-psicologicas-cerebrales-zurdos-diestros

Visitado em 22/08/2018

Educar a un niño zurdo ó que se sospecha lo es

Los padres y los profesores del niño zurdo pueden colaborar en gran medida para que le sea mas fácil desenvolverse en un mundo pensado y diseñado para diestros.

La mano izquierda atada a la silla era el “pedagógico” sistema que se utilizaba antiguamente en las escuelas para evitar que los zurdos no escribieran con su mano hábil. Hoy en día la lateralidad está aceptada como algo normal y no un signo de torpeza.

Christine Urias

Los zurdos suman el 10% de la población y ven el mundo desde otra posición. Actividades que para los niños diestros no suponen un esfuerzo especial como cortar siguiendo una línea de puntos o aprender a escribir, tienen un grado de dificultad añadida para los zurdos. Estos pequeños problemas cotidianos pueden generar frustración, ansiedad o incluso falta de confianza en los niños, cuando por su edad no son capaces de reconocer la verdadera causa de su torpeza. Por eso, el niño zurdo necesita ante todo tolerancia y paciencia por parte de sus padres y profesores, no basta con dejar que se la arregle solo con su mano izquierda, hay que enseñarle a desenvolverse como zurdo.

Durante los dos o tres primeros años de vida muchos niños son ambidiestros, y es normal que en actividades cotidianas usen ambas manos indistintamente. Otros, en cambio, manifiestan desde muy pequeños su preferencia lateral. En general, se puede decir que la lateralización aparece entre los 3 y los 6 años. Durante los dos o tres primeros años de vida muchos niños son ambidiestros

La manera más sencilla de comprobar si un niño es zurdo o diestro es dedicando tiempo a observar como evoluciona su preferencia manual, viendo qué mano, pie u ojo utiliza cuando realiza de forma espontánea acciones como agarrar la mamadera ó el chupete, pintar con los dedos, mirar por un calidoscopio o por otro objeto, limpiar una superficie con un trapo, cepillarse los dientes, peinarse, llevar un vaso lleno de agua, saltar sobre un pie… etc.

Consejos para educar a un niño zurdo

No obligar a cambiar la mano. Si el niño zurdo es obligado a utilizar la mano derecha, implica que use la mano más débil y menos hábil para realizar sus tareas, esto lo hará torpe, inefectivo y lo agotará innecesariamente haciendo que el aprendizaje sea más dificultoso y frustrante.
Forzar la lateralidad de una persona conlleva muchos problemas“, así lo apunta Jane M. Healey, neuropsicóloga infantil y autora del libro El niño zurdo quién también agrega, “Cambiar las preferencias laterales del niño puede conllevar desventajas, como dificultades para distinguir la derecha de la izquierda, trastornos en la escritura, dislexia e incluso tartamudez“.

Guiarles como un espejo

Si la madre o el padre es diestro, la mejor manera de ayudar a un niño a aprender a realizar actividades sencillas, como abrocharse los cordones de los zapatos, o utilizar un tenedor, es sentarse frente a él e ir guiándolo como si fuera la imagen ante un espejo, de este modo podrá imitarlo con más facilidad.

Trabajar en clase

Los maestros deben de informarse desde un principio si hay niños zurdos en el grupo, prestarles atención y procurar que usen las herramientas adecuadas.
Sentarlos al lado izquierdo de los pupitres dobles o junto a otro niño zurdo para evitar que su codo choque con el del compañero diestro.
Sentarlos al lado derecho de la clase en relación a la pizarra, con el fin de que vean la escritura del maestro desde el mismo ángulo que ellos miran su escritura sobre el papel.
Colocar el papel o cartulina en el lado izquierdo de la mesa de trabajo e inclinarlo hacia la derecha.
Ubicarse al lado izquierdo del niño para darle las instrucciones.
Enseñarles a tomar el lápiz en la misma forma que lo hacen los diestros con el fin de evitar que adopten la posición de la mano “en gancho“, típica de los niños zurdos.

Herramientas para niños zurdos

Para un niño zurdo trabajar con una herramienta para diestros causará frustración por la incomodidad que esto supone. Hoy en día existen algunas herramientas que se han hecho especialmente para la mano izquierda que facilitan a los zurdos su actividad cotidiana.

Tijeras: tienen los filos invertidos, de tal manera que el izquierdo queda siempre por encima del derecho. De esta forma, se facilita la tarea de cortar en línea recta.

Sacapuntas: tiene la cuchilla al revés. El lápiz se toma con la mano izquierda y gira en el sentido natural del zurdo, contrario a las agujas del reloj ó antihorario.

Lapiceras y lápices: con grip para prevenir callosidades, hacer menos presión, evitar que resbalen los dedos y no tachar lo escrito con la mano

Reglas: con la numeración de derecha a izquierda para no tapar la lectura de los números con la mano.

Agendas y cuadernos: el espiral está a la izquierda y se puede abrir al revés. Permite, además de facilitar la escritura sin tropezar con el espiral, corregir la postura del cuaderno y la de la mano al escribir (algunos niños zurdos tienden a escribir con la mano torcida hacia dentro).

Libros para colorear: se abre al revés y tiene dibujos con referencias al niño zurdo.

Teclado de computadoras: con la calculadora a la izquierda.

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Visitado em 20/04/08

Educando niños zurdos

Ser zurdo es mucho más que usar tu mano izquierda más que la derecha. Es un don que por nada del mundo se debe tratar de cambiar. Los zurdos no son torpes ni pretenden hacer todo mucho más complicado; sólo viven en una sociedad que los ignora y antes los perseguía.

Problemas como el corcho que se queda en la botella, las tijeras que no cortan bien, las cuerdas de la guitarra están colocadas al revés, los pupitres universitarios, entre otros, son situaciones que se repiten con frecuencia.

Los zurdos no tienen nada fácil en un mundo en el que todo está pensado y hecho para la mayoría diestra. Quienes tienen su mayor habilidad en la mano derecha no se topan con la misma cantidad de obstáculos que, a diario, deben superar los que operan mejor con su mano izquierda.

Los zurdos, muchas veces, deben luchar contra las barreras que la sociedad les impone. Pero no solamente tienen dificultades físicas, sino que, además, son considerados como verdaderos “fenómenos”, casi como bichos raros que todo lo hacen al revés y de la manera más difícil.

En la casi totalidad de los idiomas derecho o diestro es sinónimo de correcto, justo, recto, hábil, listo, es decir, cualidades positivas. De izquierdo o siniestro no se puede decir lo mismo, ya que en los diccionarios significa también torcido, no recto, viciado, infeliz y hasta funesto.

Si alguna vez un zurdo, de los que tienen la suerte de seguir siéndolo, nos llama la atención por su torpeza se debe, sin duda, a que los elementos están contra ellos: las tijeras, los abrelatas, los pela papas, las máquinas de coser, las herramientas, los cuchillos, etc…

Afortunadamente en la actualidad estos problemas van disminuyendo debido a una mayor conciencia social sobre el desarrollo de las minorías. Hoy existen productos especiales y gran cantidad de literatura e información sobre la naturaleza de los zurdos. Incluso, grandes mitos se han propagado sobre las habilidades intelectuales y creativas de los que dominan más su lado izquierdo.

El hemisferio cerebral izquierdo (CONTROL lado DERECHO) controla el discurso, lengua, escritura, lógica, matemáticas, ciencia; aquí ésta el modo de pensamiento lineal. El hemisferio cerebral derecho (CONTROL de la MANO IZQUIERDA) controla la música, arte, creatividad, opinión, emociones, genio; aquí está el modo de pensamiento holístico.

Esta dominación del cerebro hace a los zurdos ser pensadores probablemente más creativos y visuales que a los diestros. Esto es apoyado por un mayor porcentaje de lo normal de zurdos en trabajos y profesiones como la música y las artes en general.

Los zurdos también son, generalmente, mejores en la percepción y el pensamiento tridimensional, generando, por ejemplo, a más arquitectos zurdos de lo normal. Los zurdos son también bastante buenos en la mayoría de los deportes de pelota por una mayor coordinación entre mano y ojo. Educando niños zurdos

Los niños zurdos necesitan tolerancia y paciencia por parte de sus padres y profesores, no basta con dejar que se las arreglen solos con su mano izquierda, hay que acostumbrarlos de a poco a enfrentarse con todas las tareas y quehaceres pensados para los diestros, partiendo por una de las primeras herramientas: las tijeras de punta redonda para niños.

Para un niño zurdo el trabajar con una herramienta para diestros causará frustración por la incomodidad y mal rendimiento, los padres deben preocuparse ya que estos problemas se solucionarían si el niño usa tijeras para zurdos, con lo cual el niño recuperará la confianza en si mismo.

Hay otras tareas que no requieren herramientas y que serán difíciles para el niño de desarrollar si no es guiado correctamente, por ejemplo atarse los cordones ya que deberá aprender a hacerlo al revés que la mayoría diestra.

Cuando nacen, los niños son ambidiestros, pero una tendencia suele manifestarse en un periodo corto de tiempo. A los dos meses se empieza a producir un reparto de responsabilidades entre la mano de trabajo y la mano creativa, pero solo a partir del tercer año se puede afirmar con algún grado de seguridad que un niño es zurdo. Pero existe un periodo comprendido entre los tres y los siete años denominado periodo de quirilancia, más conocido como ambidiestrismo. Para comprobarlo lo antes posible hay que observar a los niños con atención en las actividades que realizan (pintar, asir y tomar cosas, comer, hacer fuerzas, etc..). Ser zurdo, no se refiere solamente a la mano, sino también la pierna, ojo y oído que no deben ser dejados de lado.

Es durante la quirilancia cuando ambos hemisferios cerebrales son equipotentes, lo que quiere decir que aún no hay dominio de ninguno de ellos. En este momento se está realizando un proceso normativo de maduración que definirá la preferencia, es en esta etapa, donde algunas maestras o padres de familia que piensan que lo están haciendo muy bien facilitan la utilización del lado derecho sobre el izquierdo. Ésta es una actitud errada, porque es en este momento cuando el niño debe determinar su preferencia manual.

Cuando son obligados a usar la derecha, muchos de estos niños se convertirán en zurdos encubiertos. En otras palabras, personas con problemas de lateralización y que muchas veces son tratadas como si fueran disléxicas, cuando en realidad lo que tienen son dificultades de lateralización. Cuando se detecta que un niño es zurdo contrariado, no existen soluciones mágicas ni inmediatas. Se debe tomar en cuenta que éste no empezará a escribir con la mano izquierda, sobre todo si tiene entre 8 y 10 años, aunque debe permitírsele compensar el problema adiestrándolo en el manejo de la mano derecha.

La prueba de Oseretsky es la que puede ayudar a determinar cuál es el nivel de preferencia en el ojo, oído, mano y pie. Ésta es una prueba neuropsicológica realizada en el consultorio de un psicólogo y que toma una, dos y hasta tres sesiones. Consta de una serie de ejercicios, donde el niño o el adolescente tiene que ir definiendo sus preferencias.

La prueba, además de evaluar la lateralidad, detectará los procesos que no fueron consolidados y que están dando lugar a perturbaciones a nivel escolar.

Un deficiente rendimiento académico puede ser una señal de alerta para que los padres se den cuenta de que algo no está funcionando muy bien en el niño o el adolescente.

Una vez que se aplica la prueba y se obtienen los resultados, el psicólogo establece una línea de base y puede comenzar algún tipo de tratamiento para reducir el problema. Para ello, tendrá que trabajar con la familia y con el colegio al que asiste el afectado.

Los maestros deberían informarse desde un principio si hay niños zurdos en el grupo, para prestarles atención y ayuda: ubicarlos en el lugar correcto (siempre a la izquierda de su compañero de banco) para que la luz le llegue siempre desde el lado derecho; darle facilidades y procurar que use las herramientas adecuadas.

Existen algunos tests o pruebas complementarias que nos facilitan la posibilidad determinar en cada parte simétrica del cuerpo, la que domina.

El niño debe tener claro que no es anormal o posee alguna enfermedad y no tiene porque recibir bromas de sus compañeros. Una vez superado todos esos escollos, el niño funcionará y trabajará correctamente con su mano.

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Visitado em 20/04/08

Discriminacion contra los zurdos

Algunos niños tartamudean, se orinan en la cama, tienen pesadillas o se convierten en seres tímidos y apáticos, sin razón aparente. Sin embargo, investigaciones realizadas en Cuba revelan que estos trastornos pueden ser ocasionados porque los niños son presionados por la familia y la sociedad para que utilicen su mano derecha, cuando en realidad son zurdos.

Estos son algunos de los resultados de la investigación realizada por Nibaldo Hernández Mesa, médico de la Universidad de la Habana, físico del Instituto Pedagógico de Cuba, PHD en neurofisiología, y post-doctorado en electro fisiología, en Praga. Estos experimentos se llevaron a cabo en Cuba, y se realizaron en primera instancia con ratas, monos y una especie de roedor característico de Cuba llamado jutia onga.

Los investigadores constataron que el 50% de las ratas son zurdas, al igual que un gran porcentaje de jutias, mientras la mayoría de los monos resultaron ser diestros. Hernández, asegura que la herencia y la posición del feto son factores determinantes para que un niño sea zurdo o derecho, pero que algunos niños que nacen con potencial zurdo, son obligados por sus padres o maestros a volverse derechos, ocasionando que se “descoordine” un punto en el cerebro, lo que trae como consecuencia algunos trastornos en el lenguaje y el comportamiento.

Está demostrado que si una persona es zurda es porque tiene activados determinados centros en el cerebro,en el hemisferio izquierdo, los cuales quedan atrofiados si se obliga al niño a ser diestro. Las personas nacen con ciertas habilidades que les permiten dominar mejor su mano izquierda o derecha. Sin embargo, esto no implica que si es zurdo por ejemplo, tenga la misma destreza con su pierna izquierda o con su ojo izquierdo, es decir que puede ser zurdo y manejar mejor su pierna y su ojo derecho.

El zurdo en la sociedad

Desde muy temprana edad el niño zurdo se ve enfrentado a pupitres de colegio diseñados para quienes escriben con su mano derecha, lo cual los obliga a adoptar una posición semi-jorobada que termina por afectarles la columna.

El zurdo siempre gesticula con su mano izquierda lo que puede estorbar a otros, por lo tanto tiende a retraerse al lado izquierdo, lo que implica una especie de automarginamiento. En Cuba es muy común que cuando se comete un error se le denomine una “zurdada”, es decir que ser zurdo es una equivocación, Al zurdo también se le denomina “siniestro”, lo cual indica que el idioma también presenta cierto tipo de discriminación con el zurdo.

En la cultura árabe por ejemplo, la mano derecha se utiliza para escribir, rendir culto a Dios y en general para las cosas positivas o “buenas”; la mano izquierda, en cambio, es utilizada para las cosas “malas”. La mayoría de equipos están diseñados para ser uilizados por personas diestras. Los controles de los aviones, por ejemplo, vienen al lado derecho, razón por la cual los pilotos zurdos deben aprender a manejar su mano derecha.

De igual forma sucede con los odontólogos pues los instrumentos odontológicos también están diseñados para ser utilizados con la mano derecha. Hernández asegura que hay una inducción social que obliga al zurdo a ser diestro, una clara muestra de ello es que nuestra escritura esta hecha de izquierda a derecha.

Ambidextros, lo mejor

Las investigaciones que se están llevando a cabo en el plano pedagógico apuntan a que es importante que los niños aprendan a dominar bien ambas manos. Esto se puede volver incluso un juego pedagógico donde el niño escriba su tarea con ambas manos, primero con una y luego con la otra. Esta motivación y esfuerzo trae como consecuencia que se refuerce el aprendizaje.

Esto debido a que la utilización de los hemisferios cerebrales sería mucho mejor aprovechada si se entrenan las acciones con ambas extremidades, con ambos ojos, con ambos pies, con las dos manos, pues hay una ley fisiológica según la cual que cada vez que se realiza un movimiento existe una parte del cerebro que se activa, entonces si se activa un solo lado, la otra parte del cerebro no se desarrolla igual.

El científico Hernández exlpica también que algunas investigaciones han revelado, incluso, que muchos niños que presentan dificultades en el aprendizaje de las matemáticas, ante todo en física, son “falsos” derechos y que entrenándoseles con la izquierda podrían mejorar.

Las ventajas de los zurdos

Experimentos llevados a cabo en Cuba por profesionales de la salud y el deporte, demostraron que los zurdos tienen mayor capacidad de reacción en el béisbol, pues en este deporte el zurdo tiene una ventaja posicional.

Algunos zurdos brillantes que recuerda la historia son Benjamín Franklin, Charles Chaplin, Leonardo Da Vinci, y Simón Bolívar, entre otros. “A pesar de vivir enfrentados a un mundo de personas diestras ellos fueron zurdos maravillosos”, afirma el investigador Nibaldo Hernández.

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Visitado em 16/06/07

¿Diestro o zurdo?

Hasta los tres años los niños utilizan las dos manos indistintamente. Es de los seis a los 12 cuando se independizan totalmente las manos izquierda y derecha. Aquí encontrarás algunos juegos que definirán sus habilidades y te darán pistas sobre qué lado de su cuerpo domina.

Que unas personas sean diestras y otras zurdas se debe a la lateralización, es decir, al predominio de utilizar una parte del cuerpo frente a la otra. Un niño estará lateralizado a la derecha y será diestro si usa reiteradamente el lado derecho de su cuerpo. Será zurdo si la parte que usa sistemáticamente es la izquierda.

Normalmente, la preferencia lateral se determina por la supremacía de un hemisferio cerebral sobre el otro (está genéticamente determinada), pero la presión social puede contrariar o confirmar esta disposición.

Evolución de la lateralidad

  • Aunque no es determinante, hacia los cuatro meses se deja ver cierta predominancia en el uso de los ojos.
  • Sobre los siete meses una de las manos resulta más habilidosa que la otra.
  • Hasta los tres años se habla de lateralidad indiferenciada, no hay una preferencia clara.
  • De los tres a los seis años es fácil encontrarnos con alternancias en el predominio de lamitad derecha o la izquierda.
  • De los seis o siete a los doce años se da la independencia definitiva de la derecha respecto de la izquierda.

La organización de los movimientos exige que un lado tome el dominio sobre el otro. De hecho, la lateralidad cruzada puede ser causa de desajustes y la ambidextreza tampoco parece ser la fórmula ideal.

Estos juegos dejarán ver la preferencia lateral de tu hijo, aunque por sí solos no son suficientes para establecer de forma rotunda una dominancia lateral. Habría que completarlos con otras pruebas y con un cuestionario sobre la lateralidad en otras actividades habituales del niño.

Hablan los ojos

El agujero
Haz un agujero de la dimensión de una moneda de dos euros en el centro de una cartulina tamaño folio. Pide a tu hijo que sujete la cartulina con los brazos extendidos y, siempre con los dos ojos abiertos, mire a través del agujero un objeto determinado. Sin perder de vista el objeto dile que vaya acercando, despacio, la cartulina a la cara.

El catalejo
Con un folio o un rollo de papel higiénico terminado haz un catalejo. Juega con tu hijo a ver paisajes lejanos. Podéis imaginar que estáis en el desierto, en un safari con montones de animales o disfrutando de un día en la montaña.

En la mayoría de los casos, el ojo que mira por el agujero y por el catalejo es el dominante.

Fíjate en sus pies

Pisar los círculos
Recorta varios círculos del tamaño de un CD, de unos 12 centímetros de diámetro, y espárcelos por el suelo separados unos de otros. Se trata de andar hasta uno de ellos, pararse y recitar: «Soy un elefante grandón y piso este círculo marrón», y a la voz de ¡Plash!, darles un fuerte pisotón. Primero haz tú de elefante; los más pequeños se desternillarán de risa. Después pasáis al siguiente círculo.

Fútbol
Este juego es muy sencillo. Se debe hacer en el parque o en cualquier lugar donde no se pueda romper nada. Consiste en colocar al niño frente a un balón como los de fútbol, pero más ligero. Le pedimos que le dé una patada, que corra tras él dándole puntapiés y que lo patee cuando se lo lancemos.

Normalmente elegirá el pie dominante para dar patadas y para pisar los círculos.

Uso de las manos

Coser
Dibuja sobre un trozo de cartón la silueta de una figura. Haz agujeros bastante grandes a lo largo del contorno. Pasa por uno de los agujeros un cordón de zapatos con uno de los extremos anudados –el nudo queda en el reverso del cartón–. El niño tiene que pasar poco a poco el cordón por todos los agujeros.

La mano que lanza la pelota, que maneja las tijeras y que cose suele ser la dominante.


Hacer diana
Coloca sobre la pared un blanco de 30×30 cm a la altura del pecho de tu hijo. Sitúa al niño, de pie, frente al cuadrado, a unos dos metros de distancia de él. Debe lanzar una pelota de tenis (o similar) e intentar tocar el cuadrado. No se permite tener los pies juntos. Es indiferente que dé en el centro o en los lados. No es una prueba demasiado fácil, así que reduce la distancia si el blanco se resiste.
Puedes usar una diana de verdad o fabricar un cuadrado de cartulina y pegarlo en la pared.

Pintar y cortar
Necesitas unas tijeras de punta redonda (para que el niño no se lastime) y una figura (puedes dibujar esta casita, por ejemplo) que ocupe, más o menos, medio folio. Estará delimitada por una línea separada de la imagen un centímetro. Dibuja tú el contorno y deja que él acabe y coloree el resto. Una vez terminada la casa, explícale: «Vamos a cortar el dibujo; tienes que recortar entre estas dos líneas (se las señalamos), sin tocar ninguna de las dos».

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Visitado em 31/01/08